C.T.S. y V.























sábado, 10 de noviembre de 2012

Violencia contra Ancianos

Es un problema importante en la actualidad la no-resolución aún de las definiciones exactas sobre el concepto y límites del abuso y abandono en las personas mayores, de la verdadera prevalencia e incidencia del problema y del grado del mismo. El resolver todo esto es uno de los principales objetivos que ocupan a todo profesional gerontológico, ya que las dificultades, o lo más común, la ausencia de diagnóstico, da lugar sistemáticamente a la falta de medidas que palien o resuelvan el problema.
Lo principal es que exista un consenso en la definición entre los profesionales que tratan con los ancianos y que no se dé, como en la actualidad, la coexistencia de diferentes significados atribuidos a este tema. Así, mientras que el aparato policial y judicial entiende por MALOS TRATOS “ las infracciones previstas en el código penal”. Los profesionales de los servicios socio-sanitarios tienen una visión más amplia También los responsables de los servicios de ayuda y cuidados en el domicilio, los directores de las residencias y centros de larga estancia tienen otra concepción especialmente dirigida a preservar los derechos de los residentes.

ALGUNOS TIPOS DE MALTRATO.
MALTRATO ECONÓMICO
La persona mayor no sólo es miembro de la familia, sino también de la Sociedad, es decir, un ciudadano con una historia productiva, creador de riqueza social y, por lo tanto, con plenos derechos para exigir que la Sociedad, a través del Estado, le devuelva parte de su contribución social en forma de pensiones y jubilaciones suficientes, viviendas adecuadas y servicios sociales que le garanticen una vida digna, autónoma y libre.
Por una mera cuestión cronológica los ancianos son a veces desapoderados de la administración de sus bienes, por sus parientes más jóvenes, instaurando una tutela que ninguna norma prevé. Están impedidos de solicitar y/o ser avales de un crédito, basados en normas escritas o no, en establecimientos bancarios. Se los exime de votar, incitando una apatía política que conlleva a no considerar el peso electoral de ese sector y, por lo tanto, considerarlo la variable de ajuste en la economía nacional.
Respecto del usufructo vitalicio, usufructuar significa que alguien disfrute de algo sin implicar una pérdida o despojo para el anciano. Señalamos la gravedad que puede llegar a significar la venta o el disponer por parte de miembros de la familia de la vivienda u otros bienes del Anciano, sin consultarlo. Esta situación de decidir por él y no con él, produce un deterioro grave en su Calidad de Vida, e incuestionablemente se convierte en abuso y maltrato, ya que se trata de un comportamiento intencional.
Por ultimo una de las manifestaciones más crueles del maltrato económico son los haberes jubilatorios tan escasos, que impiden a los Mayores llevar una vida independiente y digna.
MALTRATO FÍSICO
Si bien las escasas estadísticas no reflejan la realidad en su totalidad, se manifiesta en forma de golpes y todo tipo de maltrato corporal. Estas situaciones se incrementan cuando las víctimas son:
* Personas obesas;
* Que permanecen mucho tiempo en cama, (incluye falta de habilidad para asearlo).
* Dementizadas;
* Enfermedades crónicas incapacitantes de origen físico o mental,
* Hipoacúsicas o con algún otro tipo de discapacidad,
* Incontinentes.
Generando a veces en el cuidador, abuso y maltrato.
Otras formas son:
* Situaciones de abandono,
* Desnutrición,
* Descuido de la salud, que se puede expresar como submedicación o sobremedicación, malas condiciones de habitabilidad, medio ambiente de riesgo, cuyos indicadores son, falta de luz, ventilación defectuosa, inexistencia de servicios higiénicos sanitarios, calefacción, confinándolo en lugares sanitariamente inadmisibles.
* Familias en las cuales a través de las distintas generaciones, la violencia corporal es aceptada como práctica cultural que no se cuestiona y tal vez fue considerada siempre como la forma normal de las interacciones personales y de la resolución de conflictos.
MALTRATO PSICOLÓGICO
Cuando los Mayores se convierten en dependientes económicos, físicos y emocionales de sus hijos, muchas veces se invierten los roles, él tener que dejar el rol de adulto independiente para ocupar el rol de adulto dependiente, los coloca en una situación de riesgo. Si se trata de una familia con características violentas, el Anciano es víctima de las mismas conductas autoritarias y humillantes que reciben los niños. Por otro lado, como todo ser considerado "débil", puede convertirse en el "chivo expiatorio" de todas las tensiones y conflictos de la familia. A veces la violencia es el medio de comunicación para "controlar" y "manejar" a la persona anciana. El no escuchar o prestar poca atención a la necesidad de comunicarse por parte del Adulto Mayor, lleva a una disminución de la interacción social.
Se manifiesta también en forma de insultos, agravios que de una u otra manera, subestiman al anciano. Pero cualquiera sea la causa del maltrato psicológico, sabemos que puede generar en él problemas tan serios como depresión y aislamiento, llegando en algunos casos extremos hasta el suicidio.
VIOLACIÓN DE DERECHOS:
Todos los adultos tienen derechos inalienables protegidos por las leyes de sus respectivos países. Estos derechos incluyen la libertad a no ser sometido a trabajos duros, la libertad de reunión, de prensa, de religión, el derecho a un adecuado tratamiento médico, el derecho a no ser declarado incompetente sin un proceso legal justo, el derecho al voto, el derecho a ser tratado con cortesía, dignidad y respeto. La violación de estos derechos puede incluir no permitir la visita de amigos, leer el correo personal, asistir a la iglesia, coaccionarle para que emita el voto en un determinado sentido contrario a la ideología del anciano, etc...
La mayoría de los casos de abandono y abuso en los ancianos incluye alguna violación de sus derechos.

Violecia contra Niños

Se considera que una mínima parte de la violencia que reciben las niñas, los niños y los adolescentes es la que se denuncia, se documenta o es conocida oficialmente. El sistema de Desarrollo Integral de la Familia DIF, es el organismo público responsable de instrumentar, aplicar y dar dimensión a las políticas públicas en el ámbito de la asistencia social y de atención a la salud. En virtud de la naturaleza de los apoyos a los grupos sociales, a las familias y a las personas, no existe procedimiento de selección alguno y se les brindan gratuitamente. La atención se proporciona previo reporte o por solicitud de atención de parte de cualquier miembro de la sociedad, ya sea de manera personal o anónima, es decir, por libre demanda.
Sus fines son promover el desarrollo integral de la familia, defender los derechos de los menores y de las familias expuestas a las consecuencias negativas de la sociedad, encabezar programas enfocados a prevenirlas, proporcionar capacitación y desarrollo basado en valores.
Con relación al maltrato infantil, el objetivo es prevenirlo, detectarlo y atenderlo de manera integral, en los aspectos biológicos, psíquicos y sociales. La población objeto de su trabajo son las niñas y los niños, las y los adolescentes que sufran el maltrato y otras formas de violencia.
El maltrato infantil es cualquier acción u omisión no accidental de un adulto a un niño, provocando un daño en su integridad física, psicológica y/o social. Los niños generalmente son victimas pasivas de los adultos, manifestando su victimización primaria con ansiedad, angustia, abatimiento, miedo a que se repita, culpabilidad, etc. También se les victimiza de una forma secundaria por instituciones educativas, policiales y judiciales, lo que puede llegar a ser más cruel que la victimización primaria. Así, los niños son víctimas de delitos graves como la muerte, lesiones corporales, daños a la salud física y mental. El Estado no se obliga a reparar sus deficiencias protectoras en este grupo de la sociedad.
Al Existir diversos tipos de maltrato infantil, como el físico, el sexual, el psicológico, el emocional, etc. en cada niño la situación es personal, es un caso único, por ello existen dos grados de afectación: el individual y el colectivo. En el primero, el menor puede presentar alteraciones a su desarrollo integral, provocando diversas enfermedades. En cuanto a la afectación colectiva, se sienten inseguros, se les dificulta adaptarse al ámbito social en el que se desenvuelven, como la escuela y el hogar; su desarrollo mental es menor; presentan problemas de aprendizaje, bajas calificaciones; poca motivación, discusiones con su familia, amigos y conocidos, afectando la integralidad de su personalidad.
En muchas ocasiones, se tiene la falsa idea de que el maltrato sólo se presenta de manera física; existen otras formas de maltrato infantil que están relacionadas con los estilos de crianza por los padres, por ejemplo las amenazas en situaciones de divorcio, “si vuelves a ver a tu padre yo ya no te voy a querer”; la ridiculización del menor delante de otras personas. Estas acciones, quizás de manera inconsciente por parte de los padres del menor, pueden ocasionar graves consecuencias, y con el paso del tiempo, originar trastornos de personalidad, arruinando la vida de una niña o un niño, por no tener la menor idea de lo que son capaces de provocar.
El maltrato infantil se presenta en todos los niveles sociales, aunque aparentemente es más frecuente en situaciones de pobreza, bajo nivel educativo, familias incompletas donde falta alguno de los progenitores, y donde se usen sustancias psicoactivas como las drogas y el alcohol.

Violencia contra las Mujeres

  Hasta hace poco el concepto de violencia dentro del núcleo familiar era difuso y controvertido, ya que algunos actos que hoy son considerados agresiones, antes eran plenamente aceptados socialmente. Sin embargo, el aumento de la participación de la mujer en la vida social y laboral, junto con las políticas de educación igualitaria, ha permitido que salgan a la luz casos de maltrato físico y psicológico que hasta entonces habían permanecido escondidos en el seno familiar o de la pareja.
La Declaración de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, elaborada el 20 de diciembre de 1993, define este tipo de agresiones como todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para las mujeres, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como privada.

 Tipos de agresiones
 Abuso físico: Se ejerce mediante la fuerza física en forma de golpes, empujones, patadas y lesiones provocadas con diversos objetos o armas. Puede ser cotidiana o cíclica, en la que se combinan momentos de violencia física con periodos de tranquilidad. En ocasiones suele terminar en suicidio u homicidio. El maltrato físico se detecta por la presencia de magulladuras, heridas, quemaduras, moratones, fracturas, dislocaciones, cortes, pinchazos, lesiones internas, asfixia o ahogamientos.
 



Abuso sexual: Este tipo de abuso es difícil de demostrar a menos que vaya acompañado por lesiones físicas. Se produce cuando la pareja fuerza a la mujer a mantener relaciones sexuales o le obliga a realizar conductas sexuales en contra de su voluntad. Los principales malos tratos sexuales son las violaciones. También son frecuentes los tocamientos y las vejaciones.

Abuso psicológico: Los factores que influyen en el abuso psicológico son muy variados: emocionales, económicos, sociales, etc. La mujer se ve dominada por el varón, quien la humilla en la intimidad y públicamente, limita su libertad de movimiento y la disposición de los bienes comunes. Resulta complicado detectar este tipo de abuso, aunque se evidencia a largo plazo en las secuelas psicológicas. En este caso la violencia se ejerce mediante insultos, vejaciones, crueldad mental, gritos, desprecio, intolerancia, humillación en público, castigos o amenazas de abandono.

La gravedad de estos abusos varía en virtud del grado de violencia ejercida sobre la mujer y normalmente se combinan varios tipos de abuso, ya que dentro del maltrato físico siempre hay un maltrato psicológico.

Violencia Intrafamiliar


La violencia intrafamiliar es cualquier tipo de abuso de poder de parte de un miembro de la familia sobre otro. Este abuso incluye maltrato físico, psicológico o de cualquier otro tipo. Se considera que existe violencia intrafamiliar en un hogar, si hay una actitud violenta repetitiva, no por un solo hecho aislado.
La víctima de violencia intrafamiliar es cualquier persona considerada cónyuge del agresor o que haya convivido de alguna manera con él. Así, podría ser hacia un conviviente actual o ex pareja, entre padres de un hijo común, o hacia un pariente consanguíneo hasta el tercer grado. Además, es importante destacar que dentro de la violencia intrafamiliar están considerados el maltrato infantil, la violencia hacia el adulto mayor, hacia minusválidos y entre cónyuges. En este último tipo de maltrato el más común es de parte de los hombres hacia las mujeres; sin embargo, existen también algunos casos de violencia de mujeres hacia hombres.
Los tipos de actos considerados como parte de la violencia intrafamiliar son golpes o incidentes graves, insultos, manejo económico, amenazas, chantajes, control de actividades, abuso sexual, aislamiento, prohibición de trabajar fuera de casa, abandono afectivo, humillación y no respeto de opiniones. Todos estos tipos de maltratos se pueden clasificar en físicos, si se atenta contra el cuerpo de la otra persona; sicológicos, si existe el intento de causar miedo, la intimidación o cualquier tipo de insulto, descalificación o intento de control; sexuales, si hay un acto sexual impuesto o en contra de la voluntad de la víctima; y económicos, si no se cubren las necesidades básicas de la persona.
Se considera que si en una pareja o familia, con menos de cinco años de convivencia, han habido al menos 3 ocasiones de agresión, esa pareja o familia puede estar viviendo violencia intrafamiliar. Como una manera de reconocer si una persona es violenta, se debe identificar si la persona no es capaz de controlarse en una situación de diferencias de opinión. Si la persona reacciona con gritos o golpes para defender su postura, entonces se puede hablar de un agresor. 
Los factores que se consideran como causas de que una persona sea violenta, se asocian principalmente al aspecto sicológico y al social. El agresor, generalmente no tiene capacidad de autocontrol y actúa impulsivamente. Lo anterior puede deberse a experiencias infantiles de violencia que dejaron secuelas en el individuo; también existe la posibilidad de que sea causa de la presión social y el estrés. Los asuntos económicos también pueden se una causa importante de tensión que genera violencia. Una teoría afirma que cuando algunos hombres no son capaces de generar suficientes ingresos para mantener a su familia, surge en ellos una actitud violenta para demostrar hombría de esa manera, no habiendo podido hacerlo de la otra. Otra teoría también expone que mientras más equilibrado sea el poder del hombre y de la mujer en la familia, o el nivel de preparación de ambos, hay menos riesgos de violencia intrafamiliar.
Otros factores incluyen el uso excesivo del alcohol, enfermedades mentales, autoritarismo y otros.
Tanto el hombre como la mujer son responsables de violencia intrafamiliar. Mientras el hombre es más propenso a maltratar físicamente, la mujer lo hace sicológicamente. De todas maneras, el porcentaje es mucho mayor de parte de los hombres.
Lo importante de todo es saber actuar, dado que en todos los países existen leyes que protegen al maltratado y castigan al agresor y es importante que las personas pidan ayuda antes de que la violencia pueda llevar a la muerte.

Guerra

La noción de guerra está relacionada con términos como combate, batalla, lucha, pelea o enfrentamiento. En general, todos estos conceptos son intercambiables y sinónimos, aunque cada uno tiene un uso específico que le sienta mejor. Por ejemplo, es correcto hablar sobre un “combate entre boxeadores”, pero no de una “guerra entre boxeadores”.
Guerra 
Guerra se refiere, en su uso más habitual, a la lucha armada o conflicto bélico entre dos o más naciones o bandos. Esto implica el rompimiento de un estado de paz, que da paso a un enfrentamiento con todo tipo de armas y que suele generar un elevado número de muertes.
                                                                                                                                                             La guerra puede ser clasificada de distintas formas según sus características.                                                                                                                               Una guerra preventiva es aquella que inicia una nación con el argumento de que otro país se preparara para atacarla. Este tipo de iniciativa ha sido propuesto por el ex presidente estadounidense George W. Bush en Irak.
 Una guerra civil es la que involucra a los habitantes de un mismo pueblo o país. En estos casos, no hay injerencia directa de otros países. Por ejemplo: el enfrentamiento entre la guerrilla, el ejército y los paramilitares en Colombia.
La guerra santa es aquella promovida por motivos religiosos. En la actualidad, ciertos grupos musulmanes son quienes emprenden acciones violentas enmarcadas en este contexto.
Se conoce como guerra sucia a las acciones que se realizan fuera de cualquier marco legal o declarado. Un ejemplo de guerra sucia fue el combate a la guerrilla argentina en la década del ’70.
Por último, podemos mencionar que guerra también se utiliza como combate u oposición en el sentido moral y psicológico. Incluso existe el concepto de guerra fría, cuando dos o más naciones intentan socavar el régimen político enemigo a través de la influencia económica, la propaganda y el espionaje, pero sin violencia directa.



Tortura

Del latín tortūra, la tortura es el tormento infligido a alguien a través de diversos métodos e instrumentos. Su finalidad suele ser obtener una confesión o funcionar como castigo al torturado, aunque también puede ejecutarse como placer sádico por parte del torturador.
Tortura 
La tortura consiste en causar de forma intencional un grave dolor físico o psicológico a alguien. Con este dolor, se intenta quebrar la resistencia y la moral del torturado, despojándolo de su integridad.
La rotura de huesos, las mutilaciones, los cortes, las quemaduras, las descargas eléctricas y el ahogamiento son algunas de las torturas físicas más habituales. En cuanto a la tortura psicológica, puede incluir la humillación verbal, la manipulación o falsedad de información sobre sus seres queridos, la privación sensorial y cualquier otro mecanismo que intente destruir la resistencia moral.


 

Derechos Colectivos

Todos los derechos humanos protegen facultades, prerrogativas de los individuos. Pero así como la mayoría se refieren a la persona en sí misma, o a ésta en relación con grupos de personas o empresas, los derechos colectivos implican también la protección del individuo, pero no aislado, sino como miembro de colectividades, ya sea como miembro de una comunidad, de una nación o de la humanidad toda.
Algunos cuestionan esta clasificación pues afirman que en realidad se protege no al conjunto, sino al individuo como miembro del grupo, pero en realidad lo que se reclama no es el interés individual sino el interés de todo el conjunto de pertenencia, que se ve en su conjunto agraviado.
Son también conocidos como derechos de tercera generación, pues surgieron a partir del siglo XX, luego de que se consagraran los derechos de primera generación, en el siglo XVIII, que les corresponden a todo individuo como persona humana (civiles y políticos) y los de segunda generación o sociales donde el hombre puede reclamarlos por su específico status social (siglo XIX).
Estos Derechos de los pueblos como también se los llama, pues los titulares son los pueblos como grupo, aparecieron por nuevas necesidades, atropellos y nuevas formas de violación dirigidos a conjuntos de personas agrupadas por ser víctimas de la falta de desarrollo económico y socio-cultural, lo que ocurre en los países subdesarrollados, o estar inmersos en un país en guerra (derecho a la paz) que es un derecho del individuo como perteneciente a la humanidad, o el que le corresponde también como humano a vivir en un ambiente no contaminado, o como consumidor no ser estafado, o el derecho de los pueblos a autodeterminarse. En España sólo se reconoce como derecho colectivo el de autonomía de los pueblos, al que se opone gran parte de los españoles, como se muestra en la imagen donde hay una gran oposición de gran parte del pueblo español frente a los fueros de algunas comunidades como la de Navarra.


Derechos colectivos